lunes, 15 de septiembre de 2008

NUESTRO PETROLEO I

PEMEX es un tema por debajo de lo ridículo que ostenta contra los principios mas elementales de la lógica, mientras todas las compañías petroleras del mundo tiene un superávit PEMEX tiene un déficit, mientras todas las compañías petroleras del mundo son un tema de agrado y bonanza para los países y ciudadanos a los cuales representan, PEMEX es un problema para México generador de conflictos y discrepancias entre sus habitantes, mientras todas las compañías petroleras del mundo trabajan en conjunto con otras incluso en países socialistas como Cuba o Corea del Norte, PEMEX prefriere morir en soledad, en México se permite a empresas privadas nacionales y extranjeras la explotación en territorio nacional de recursos naturales como el oro, la plata, los árboles, la sal, los peces, la tierra para cultivo, etc. y no pasa nada, el capital privado nacional y extranjero puede incursionar en todos los aspectos referentes a la explotación de recursos naturales en México y no se viola la soberanía nacional, pero cuando se habla del petróleo inmediatamente aparecen los nacionalistas, las adelitas, los sindicatos, el espíritu patriótico, los anti-yankis, el innombrable, los universitarios, los pos-revolucionarios, los indígenas huachupines y demás grupos defensores de la soberanía nacional, bien lo dijo el presidente Lula de brasil: “PEMEX es la diosa de México” pueden venir los gringos a decirle a la PFP como actuar, pueden los chinos pescar en territorio nacional, pueden los japonés robar arena de nuestras playas y no se viola la soberanía nacional, pero el simple hecho de hablar de PEMEX hace que todos los mexicanos se pongan guerrilleros y se vuelva xenofobitos en contra de cualquiera que pretende mirar si quiera a nuestra diosa de la bonanza y el progreso. Yo siempre lo he dicho: “el verdadero problema con “la diosa” no radica en aspectos financieros, de gerencia, de recursos, de logística, etc. el problema esta el la ideología dogmática que rodea su funcionamiento”, ya que de entrada se tiene mal entendido el concepto de que PEMEX es de todos los mexicanos, por que la verdad es solo de unos pocos y no ha servido para el “bien común”, por el contrario la diosa solo ha servido para enriquecer a unos pocos y mantener un sistema político paternalista-clientelista o al menos yo nunca he recibido mis utilidades o me he visto beneficiado de algún programa social sustentado por la ganancias de PEMEX, pero el peor y mas torpe de los errores que tiene los mexicanos hacia la diosa es creer que esta nos va a llevar al progreso y sacar de la miseria, que acaso no entienden que PEMEX es una simple empresa que se encuentra supeditada a la leyes de la oferta y la demanda, que de la misma forma que el barril de crudo puede valer $100 o $2000 dólares mañana puede tener un precio de tan solo $5, el petróleo no es mas que un simple producto y no una fuente de riqueza que nos sacara de la miseria y nos llevara al progreso tal como lo presentan algunas personas, ¿o que de diferencia hay entre $100 dólares obtenidos por la sal y $100 dólares obtenidos por el petróleo?, según yo ninguna, y de existir seria indudablemente el pensamiento dogmático que se ha generado a lo largo de la historia con respecto a estos dos productos, mientras la sal no es nada mas que un utensilio básico de cocina que no ha sido manipulado por el gobierno para enaltecer el patriotismo, el petróleo fue el desafortunado producto tomado por los gobiernos institucionalitas para simbolizar los ideales de soberanía, las idea del nacionalismo, explicar la lucha de la clase obrera en contra de los oligarcas capitalistas explotadores, para materializar los ideales revolucionarios, fue utilizado para darle atole con el dedo al pueblo y hacerle identificarse con el gobierno, bajo el lema de que es “nuestro petróleo”, en si, estas y muchas mas ideologías utilizadas por el gobierno para idiotizar a la gente son la que convirtieron a un simple producto supeditado a las leyes de la oferta y la demanda en la diosa de México. A todo esto me pregunto: ¿Por qué no escogieron la sal?

Por: Néstor Durán